Entrevista con Sarmiento

Amar Hidroponia: franquicias sustentables, rentables y únicas a nivel mundial.

  • Una franquicia de hidroponia es una opción de inversión segura que apoya la sustentabilidad del campo y genera empleo. 
  • Su modelo de negocio las hace ideales para inversionistas emprendedores gracias al financiamiento del INADEM que facilita la obtención al tener la posibilidad de cubrir hasta un 50% de la inversión.

México D.F. 7 de enero de 2016 – Hace más de una década, la idea de producir vegetales sin necesidad de tierra cautivó a Rodrigo Domenzain quien ya constituía una asociación civil para dar asistencia médica y ayuda a comunidades rurales. Lo que comenzó como una buena obra estudiantil de repartición de despensas a las comunidades se transformó en un negocio sólido que genera miles de empleos, toneladas de producto nacional para exportar y un campo mexicano sustentable. ¿Qué ocasionó este giro de 180 grados? El descubrimiento de la hidroponia.

La hidroponia es un sistema de producción agrícola que se aplica con éxito en condiciones y ambientes diversos ya que, al no utilizar tierra, no requiere de un suelo fértil para prosperar. Al darse cuenta de que capacitar a los pobladores con esta técnica contribuía al desarrollo de las comunidades más allá de la simple donación de productos, nacieron las franquicias Amar Hidroponia, empresa 100% mexicana, cuyo producto estelar es el chile habanero.

En un inicio se financiaba la capacitación a particulares para la construcción de azoteas y muros verdes y en la generación de vegetales hidropónicos en invernaderos o en las denominadas casas sombra. Hoy cuenta con 24 franquicias de mínimo una hectárea ubicadas en su mayoría en Quintana Roo. Cada hectárea de casas sombra o invernadero produce semanalmente alrededor de 2 toneladas de chile habanero cuya cosecha se comercializada totalmente por Amar Hidroponia a través de socios en centrales de abasto de 16 estados de la República Mexicana que constituyen el 70% y el otro 30% son distribuidores agrícolas extranjeros en Texas y California.

El modelo de negocio de Amar Hidroponia es un proyecto que lleva de la mano a los emprendedores/inversionistas en la formación de su franquicia, así como en la contratación de personal, asesoría agrónoma, cosecha y comercialización del producto. Otro punto a favor es que son las únicas a nivel internacional en su tipo, teniendo como principal opción el modelo de inversionista ausente, muy práctico para quienes tienen dinero para invertir, pero poco tiempo para la operación. En este esquema, el inversionista sólo inyecta recursos económicos al proyecto y puede supervisar a distancia y en cualquier momento la operación, recibe apoyo de Amar Hidproponia para la gestión de su personal y recibe las ganancias por la comercialización.

Invertir en una franquicia de este tipo tiene también por ventaja ser una alternativa que garantiza el autoconsumo y producción alimentaría en las épocas difíciles para cultivar como lo son contingencias agras climáticas, problemas ecológicos o desastres naturales. Es por esto que se vuelve una inversión segura que no depende de condiciones aptas como la agricultura tradicional, la hidroponia es el modo de producción del futuro.
La visión de Amar Hidroponia es proveer al mercado nacional e internacional de alimentos agrícolas de alta calidad organoléptica a través de las mejores tecnologías para proteger, por un lado, la salud de los consumidores, y por otro, el medio ambiente.
Cada franquicia Amar Hidroponia requiere de una inversión aproximada a los 2.5 millones de pesos en donde se incluye la compra del terreno, capital humano de trabajo y formación de invernadero o casa sombra. En tiempos a los tres meses y medio comienza la primera cosecha. A partir de octubre de 2015 forma parte del programa de INADEM quien podría financiar hasta un 50% a emprendedores franquiciatarios de la compañía. El Instituto ha marcado el financiamiento desde $100,000 hasta los $2,000,000 de pesos por franquicia sin rebasar el 50% de su costo total.

Testigos de Prensa

OCTUBRE
El Financiero – Inadem financiaría hasta con 50% a franquiciatarios de Amar Hidroponia
oonot.com – Inadem financiaría hasta con 50% franquiciatarios de Amar Hidroponia
Info Rural – Inadem financiaría hasta con 50% a franquiciatarios de Amar Hidroponia
Mundo Ejecutivo – Inadem financiaría a franquiciatarios sustentables

NOVIEMBRE
El Empresario – Apoyo hasta 50 franquicias amar hidroponia
Teorema – Otorgan financiamientos para impulsar campo mexicano sustentable
El Sol de México – INADEM podría financiar hasta un 50% a franquiciatarios de Hidroponia
Mundo Ejecutivo – Inadem financiará a franquiciatarios sustentables
Mi ambiente – Financiará INADEM hasta un 50 a pymes en hidroponia
El innovador – Inadem estima recursos a franquiciatarios de hidroponia
El Economista – Hidroponia, medio de conservación y fomento al empleo
Chilango – Cursos útiles para chilangos

DICIEMBRE
Dinero en Imagen – ¿Cómo pasar de godín a emprendedor en 2016?
Excélsior – ¿Cómo pasar de godín a emprendedor en 2016?
Noticias PV –  ¿Cómo pasar de godín a emprendedor en 2016?
América Economía – 4 ventajas de invertir en una franquicia
De gerencia – 4 ventajas de invertir en una franquicia
Teorema – Financiaría Inadem hasta un 50% a Pymes en hidroponía
Panorama Agrario – Hidroponia, medio de conservación y fomento al empleo

Santander Advance – El negocio de cultivar sin tierra

Cultivos sin tierra para generar empleos

Hace 15 años Rodrigo Domenzain, presidente de AMAR Hidroponía, tuvo la intención de mejorar la realidad de algunas comunidades marginadas mediante la donación de diversos productos. Hoy, su estrategia ha dado un giro de 180 grados y desarrolla proyectos de hortalizas que ayudan a generar empleos. Esta es su historia

Por: Claudia Sáenz

Amar Hidroponia es una empresa que nació para generar proyectos productivos en zonas rurales. Cuando mi esposa y yo la constituimos como asociación civil, adoptó el nombre de Amar AC, que significa Atención Médica y Ayuda Rural. La idea surgió cuando íbamos de campamento a algunas localidades y decidimos emprender un proyecto para repartir ropa, despensa y juguetes a los pobladores.

En 1999, el Hermano Lasallista Martín Rocha —quien años más tarde se convertiría en rector de la Universidad La Salle— nos cedió el con- tenido de un tráiler de enseres, que repartimos en una visita a zonas marginadas de Veracruz. A partir de entonces, adoptamos esa actividad como un plan de trabajo cotidiano. Durante los primeros tres años nos dedicamos únicamente a repartir despensas, ropa y juguetes y comenzamos a dar pláticas sobre alcoholismo, drogadicción y prevención de la violencia
contra las mujeres.

Por aquellos años, mi esposa y yo estudiábamos en la Universidad Anáhuac del Sur y teníamos que realizar el servicio social.

Los encargados de esa área en la escuela me comentaron: “Por lo que tú haces, podrías inscribir a tu asociación civil y captar alumnos que, junto con ustedes, realicen su servicio social”. Les tomamos la palabra y a partir de entonces comenzaron a llegar con nosotros bastantes compañeros.

Más de mil estudiantes han concretado ese trámite en nuestra asociación.

EL SALTO A LA HIDROPONÍA

Casi cuatro años después de constituirnos como AC, conocimos la tecnología de los cultivos hidropónicos. Nos cautivó la idea de producir plantas sin tierra y comenzamos a empaparnos del tema. Yo soy abogado, tengo una maestría en Derecho Público, mi esposa es administradora, y para los dos fue como entrar a un mundo nuevo.

Nos dimos cuenta de que con esto podríamos contribuir al desarrollo de las comunidades rurales, así que comenzamos a capacitar a los pobladores para generar productos agrícolas con la técnica de la hidroponía. Tiempo después, alguien nos sugirió que diéramos cursos de capacitación a particulares para financiar nuestro proyecto, ya que como se sabe, en ocasiones las fundaciones tienen problemas para obtener recursos.

Pronto, el hecho de repartir despensas dejó de ser importante y ahora dedicamos nuestro tiempo a generar vegetales hidropónicos en invernaderos, así como a la construcción de azoteas y muros verdes.

Hasta la fecha hemos capacitado a más de 3 mil personas, algunas están becadas y otras pagan por la capacitación.

Estos son algunos de los logros de Amar AC

  • Tiempo de operación: 14 años
  • Personas beneficiadas con un empleo directo: 2,000 personas
  • Personas beneficiadas con un empleo indirecto: 6,000
  • Hortalizas producidas con base en la hidroponía: chile habanero, jitomate, pimiento morrón y lechuga.
  • Cantidad producida: 120 toneladas al mes
  • Países a los que exporta: Estados Unidos y China
  • Personas que han tomado cursos de hidroponía: más de 3,000

Ciudadanía
A los habitantes de las comunidades marginadas los hemos ayudado a instalar su propio invernadero, en donde producen vegetales como chile habanero, jitomate, pimiento morrón y lechuga. A su vez, cada uno de estos invernaderos es una fuente
de trabajo por la mano de obra que requieren. Con estas actividades se han generado más de 2 mil empleos directos y cerca de 6 mil indirectos.

Actualmente tenemos proyectos en Veracruz, Quintana Roo, Estado de México, Morelos, Tabasco, Yucatán, Guerrero y próximamente en Campeche y Oaxaca también tenemos una bodega en la Central de Abastos de la Ciudad de México, donde los productores que apoyamos y los alumnos de las clases
de hidroponía pueden llevar sus productos para comercializarlos.

Además de las fuentes de empleo, el dinero que entra a las comunidades les permite a las familias crear sus propios huertos de traspatio, de tal manera que puedan autoabastecerse de alimentos.

DE CAPACITADOR A EXPORTADOR

Llegó el momento en el que tuvimos la necesidad de exportar los vegetales y decidimos abrir una oficina en San Diego, California, para coordinar su comercialización en ese país. Hace medio año nos fuimos a China, para vender el chile habanero que sembramos, el cual es muy apreciado en el Oriente para fabricar salsas y polvos picantes.

En Japón, el polvo de chile habanero se utiliza para mezclarlo con el plástico que recubre los cables de fibra óptica, a fin de que las ratas no dañen las líneas de transmisión de datos. Esa idea nos sirvió de inspiración para fabricar una resina con el mismo compuesto de chile hidropónico que producimos en las comunidades del país, la idea es vendérselo a las empresas
de cables en México y evitar que los roedores dañen las redes de fibra óptica que corren por el subsuelo.

EMPRESA ALTRUISTA
El trabajo con esta técnica de cultivo nos permitió constituir otras dos empresas, que son Amar Hidroponía SPR de RL y Amar Hydroponics Inc, ésta última con sede en Estados Unidos. Amar AC se encarga de toda la parte altruista y social, mientras que Amar Hidroponía SPR de RL se ocupa de la comercialización y venta de invernaderos. Normalmente las empresas nacen y crean su propia fundación, pero nosotros lo hicimos al revés: nacimos como una fundación y creamos nuestra empresa.

La pobreza extrema en la que vive la mayoría de los mexicanos es lo que nos impulsa a continuar con nuestra labor, pues somos conscientes de que tenemos que generar empleo en las comunidades rurales. La carencia de recursos origina problemas como desintegración familiar, violencia, alcoholismo y maltrato, entre otros.

Nuestro granito de arena para hacerle frente a esos problemas consiste en generar empleos que garanticen la alimentación de las familias.